¡Y estoy orgulloso de eso!

En mi deambular por el mundo corporativo, esa frase es mucho más común de lo que creemos. Altos directivos (desde Gerentes Generales hasta CEO’s) se ufanan de tener cantidades inmensas de emails (incluso no leídos) como muestra de que a pesar de ello, mantienen las altas posiciones para lo que se les paga.

 

¿Cuál es la primera impresión que te insinúa esa frase?

 

Si usáramos un traductor inteligente, que no se si existe actualmente, que pudiera “traducir” el mensaje detrás de esa frase, nos encontraríamos con algo así como:

  • Realmente, no me importa lo que mis colaboradores piensan, me dicen o me envían. En esta empresa, mando yo y sólo se hace lo que yo pienso.
  • Soy autosuficiente y soy el único indispensable, para que esta empresa tenga éxito.
  • Todos mis colaboradores son de bajo nivel y sus conclusiones, pensamientos y aportes no son necesarios.

En muchos casos, estos personajes que se ufanan de ser efectivos y productivos en lo que hacen, pueden no estar tomando en cuenta de que el juego no es ser PRODUCTIVO; sino ser COMPETITIVO.

Podemos ser muy productivos, pero si las empresas que conforman nuestra competencia son productivos en forma superlativa, ellos nos harán desaparecer del horizonte, a pesar de ser un poco “productivos”.  Blockbuster era una empresa sumamente productiva. ¡Kodak también!

A pesar de que el email como concepto, ha pasado de ser una elemento mágico cuando salió al mercado, a ser un elemento distractivo y amenazante hoy en día, debemos entender que es uno de los mejores medios de comunicación que tenemos a disposición hoy en día.  Negarlo, sería como negar que la gravedad existe.

Si usted tuviera que someter a su hijo, a una intervención quirúrgica y su médico le dice que tiene 10,000 emails no leídos de sus colegas, quienes comparten todo tipo de información: desde nuevos descubrimientos hasta nuevos procedimientos para realizar la función de medicina, ¿cómo se sentiría? ¿Confiaría usted a su hijo a ese médico que se considera el centro de universo?

Si ese comportamiento lo buscáramos en Wikipedia, obtendríamos una respuesta como:
  • Orgulloso.
  • Preponderante.
  • Tozudo.
  • Presumido.
  • Altanero.
  • Altivo.
  • Soberbio.

 

Con serias deficiencias en:
  • Liderazgo.
  • Planificación estratégica.
  • Trabajo en grupo.
  • Comunicaciones.
  • Innovación.
  • Resolución de conflictos.
  • Negociación estratégica.

 

¿Y todo esto por no atender debidamente su bandeja de email?

Por Rosendo Roche

 

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