Hasta en los ambientes de trabajo más productivos, eficientes y comunicativos hay razones para que se generen conflictos en el trabajo.

El conflicto de trabajo se puede definir como un desacuerdo fuerte, entre dos o más personas, por la aplicación de alguna idea, la emisión de una opinión o conflicto de intereses.

En todo caso, es un tipo de problemas que pueden afectar las relaciones personales y generar un ambiente de trabajo negativo.

Analicemos cómo resolver los conflictos en el trabajo, los orígenes y cómo gestionarlos para que no afecten la productividad de tu empresa.

¿Cómo resolver conflictos laborales?

Sabemos que tarde o temprano, aún en las empresas mas eficientes, los conflictos aparecerán. Son parte natural del desenvolvimiento de la actividad organizacional.

Por esta razón, es necesario contar con herramientas idóneas para su resolución en el menor tiempo posible y de forma integral.

A continuación, algunas ideas para resolver conflictos entre personas o grupos dentro de una organización cuando están en etapa temprana o de gestación:

  • Reunir a las personas y permitir que expongan sus puntos de vista. En ese caso, una de las partes tendrá que aceptar la visión que más se acerque a los objetivos de la empresa.
  • Resaltar la necesidad de ser objetivos y precisos con la información a discutir. Evitar la proliferación de versiones o comentarios tergiversados de cualquier situación dentro de la empresa.
  • Ser empáticos con las situaciones particulares, generar confianza y apertura. Promover que las partes en conflicto entiendan las razones de los otros.
  • Estructurar aquellos puntos de acuerdo y definir los márgenes de tolerancia de los desacuerdos.
  • Desarrollar, en conjunto con las partes en conflicto, un plan de acción, con responsabilidades, actividades, seguimiento y resultados al detalle.

Sin embargo, hay conflictos con mayor peso dentro de la organización, ya sea por las personas involucradas o el nivel estratégico de los equipos.

En esos casos, se aconseja ir a un segundo nivel en el manejo de los conflictos. Recomendamos usar mecanismos más formales:

Indagación o Facilitación

Intervención de una o varias personas neutrales que ayuden a las personas equipos en conflicto a dialogar y ponerse de acuerdo.

Los facilitadores manejan la discusión proactiva y se enfocan en la búsqueda de soluciones a través del consenso.

Mediación

Más formal que la facilitación, es buscar a un tercero -ajeno al asunto en cuestión- para crear un clima de entendimiento entre las partes.

También debe tratar de que se salga de la parálisis que produce la falta de entendimiento y orientarse al objetivo común.

Arbitraje

Esta modalidad es ideal para conflictos graves y urgentes.

Es común que se utilicen personas u organizaciones de prestigio y autoridad reconocidas, con la intención de que inspiren autoridad.

Sus decisiones vinculantes y definitivas. Las partes pueden quedar insatisfechas con el resultado, pero deberán cumplir con lo establecido.

Orígenes de los conflictos en el trabajo

Por lo general las consecuencias son muy parecidas. Sin embargo, los conflictos tienen orígenes distintos.

Veamos cuáles son los orígenes más frecuentes de los conflictos laborales.

  • Estilos gerenciales contrapuestos: Cuando tienes dos o más gerentes, con visiones de mando contrapuestas, puede haber conflictos en el trabajo.
  • Roles y responsabilidades imprecisas: Una de las causas más comunes es la falta de precisión en las funciones de cada miembro de tu equipo. Establecer límites y responsabilidades evitará conflictos en tu organización.
  • Percepciones e intereses disímiles: Se aceptan las ideas y los estilos diferentes, pero debe haber un objetivo común para el cual toda tu empresa debe trabajar. Cuando intereses o percepciones diferentes, se cae el
  • Recursos escasos: Se necesitan recursos para trabajar. La falta de ellos es una causa común de conflictos laborales. Nadie quiere verse afectado y al no contar con recursos, se deben priorizar acciones. Los no priorizados se pueden sentir menospreciados.
  • Presión por urgencias y niveles de desempeño: La falta de planificación genera urgencias innecesarias, retrabajo y retrasos. En ese caso, se pueden generar conflictos que afecten -aún más- los tiempos de entrega.
  • Políticas y valores corporativos ambiguos: Cada empresa necesitas que las reglas del juego sean claras y precisas. Cuando las cosas no están claras, los conflictos no tardan en llegar.

Consejos para evitar la aparición de conflictos laborales

La mejor guerra es la que se evita, lo mismo sucede en el ámbito laboral. Evitar la mayor cantidad de conflictos será una victoria temprana de tu gestión como líder de la empresa.

Para evitar la aparición de conflictos laborales, te dejamos estos consejos de fácil aplicación:

  • Claridad y precisión en la generación de políticas, normas y procedimientos
  • Objetivos y resultados precisos
  • Medición de todas las acciones con indicadores tipos SMART
  • Competencias y funciones bien definidas en los diversos cargos que conforman tu empresa
  • Retroalimentación continua entre los diferentes niveles de la estructura organizativa
  • Programa de reconocimiento en base a logros, puede ser económico o simbólico, pero se debe reconocer el esfuerzo

Recordemos que la resolución de conflictos es parte del día a día organizacional y debemos estar preparados para recibirlos, pero más aún para gestionarlos de forma efectiva.

La dinámica empleada y la resolución asertiva podemos salir más fortalecidos.

Aprender de los conflictos

El fino arte de Renegociar

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