Solía ​​leer muchos artículos sobre productividad, aplicaciones de productividad, pequeños trucos o técnicas experimentales: siempre buscando algo que pudiera ayudarme a “hacer más cosas”.

Y, sin embargo, ninguna solución externa haría ninguna diferencia en mi productividad. Sí, ¡podía ser más productiva! Pero debía entender mi realidad en primer lugar.

Si te identificas con esto y estás luchando por ser más eficiente y efectivo en el trabajo, es probable que sufras uno de estos “problemas de productividad”:

  • Estás procrastinando
  • No está seguro de cómo empezar
  • No estas motivado

 

Estás procrastinando

Querer hacer el trabajo, pero no poder empezar, es un problema de motivación. Ahora, evitar trabajar activamente, es procrastinación.

Procrastinamos para evitar sentimientos desagradables: aburrimiento, frustración o simplemente la incomodidad de hacer algo difícil.

Cuando pensamos que una tarea va a ser desagradable, tendemos a buscar cosas más agradables para hacer, de modo que podamos evitarla, incluso si esas cosas son menos importantes. Siempre que no sea una tarea incómoda, haremos cualquier otra cosa, incluso limpiar la cocina.

Para superar la procrastinación, debes concentrarte en un objetivo: hacer que la tarea parezca menos incómoda. Cualquier cosa que pueda hacer para que esa tarea sea más atractiva aliviará la tentación de evitarla.

Una idea podría ser lo que Dan Ariely llama sustitución de recompensas, o “conseguir que uno mismo haga lo correcto por la razón incorrecta”. Por ejemplo, necesitas hacer más ejercicio, pero te aburre… entonces cuando sale el nuevo episodio de tu serie favorita, velo mientras te montas en la elíptica. Aunque hacer ejercicios te resulte aburrido sólo el hecho de esperar ese nuevo episodio te animará a montarte en tu máquina y hacer cardio.

 

No estás seguro de cómo empezar

Estás listo para trabajar y hacer las cosas, pero no estás seguro de por dónde empezar ni qué hacer. En cambio, terminas perdiendo el tiempo en redes sociales o leyendo artículos porque quieres evitar el esfuerzo de tomar una decisión.

¡Es mucho más fácil comenzar cuando no hay duda sobre en qué trabajar!

Hacer una lista de tareas pendientes enumerando todas las cosas posibles que necesitas hacer. Al hacer esto, pareciera que la mejor idea es reducir esta lista y verte obligado a trabajar en la tarea más importante. Y, aunque parezca contradictorio, acumular una lista de tareas puede ser una forma increíblemente eficaz de hacer más cosas.

Tener una lista larga de cosas por hacer significa que siempre puedes encontrar algo en que trabajar. No importa en qué estado de ánimo estés o qué tareas evites; siempre hay algo más en la lista que puedo hacer ahora.

 

 

No estas motivado

Si deseas hacer tu trabajo y no lo estás evitando activamente, pero simplemente no puedes sentarte en tu escritorio, es posible que necesites un poco de motivación adicional. La motivación ayuda a empezar a trabajar antes y a seguir trabajando más tiempo, sin siquiera intentarlo. Es un gran sentimiento, pero es muy fugaz, tiende a desaparecer justo cuando más lo necesitamos.

Aumentar la motivación no siempre es claro. Dependiendo del tipo de trabajo que estés haciendo, existen diferentes enfoques que funcionarán mejor:

Trabajo mecánico: simplemente requiere tiempo y esfuerzo, pero que no necesita mucho pensamiento creativo.

—> Los motivadores externos pueden funcionar muy bien.

 

En general, las recompensas “si hago…, entonces…” son una manera perfecta de mantenerse motivado con tareas repetitivas. Suena simple, pero cuando todo lo que necesitamos es motivación para hacer un esfuerzo mecánico, una recompensa que realmente queremos puede hacer maravillas como motivador externo.

Otra forma de aumentar tu motivación es poner algo en riesgo. Aceptar perder algo, al no completar tu trabajo, puede ser el truco que necesitas para hacerlo. Esto funciona porque tenemos un sesgo llamado aversión a las pérdidas. Sentimos la pérdida con más fuerza que la alegría de ganar algo. Entonces, si crees que al no completar tu trabajo perderás algo que valoras, estarás motivado a evitar que esa pérdida ocurra.

 

Trabajo creativo: se requiere que innove y piense fuera de la caja.

—> Las recompensas externas suelen empeorar el rendimiento.

Las tareas creativas requieren motivación interna, es por esto que los proyectos artísticos o creativos realizados con el placer de realizarlos suelen resultar mejores que cualquier cosa que tenga una fecha límite.

Para aumentar su motivación interna, es importante tener tres cosas: autonomía (independencia y libertad), dominio (sé cómo hacerlo) y propósito (sé por qué hacerlo). Con ellos tres, la motivación es natural y harás más cosas sin tanto esfuerzo.

Cuando tenemos dificultades para encontrar la motivación necesaria para completar el trabajo creativo, examinar estas tres áreas es el punto de partida.

La productividad es un camino y no un destino. Siempre podemos encontrar formas y pequeños ajustes que nos ayuden a trabajar más y mejor. Sin embargo, debemos recordar que antes de resolver lo que creemos que está fallando, debemos tener la certeza de que es eso lo que realmente falla.

La próxima vez que te preguntes por qué no puedes marcar más cosas en tu lista de tareas pendientes, comienza con el por qué antes de aplicar una solución. Y, quizás, esta vez podrías realmente resolver el problema.

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