Estamos entrando en el último trimestre del 2021 y ha habido algunos cambios con relación a las modalidades de trabajo: algunas empresas continúan en remoto, otras tienen un híbrido, mientras que muchas han vuelto a la presencialidad. Específicamente en España el teletrabajo ha descendido prácticamente a la mitad en comparación con el 2020, hasta situarse en un 17,2%. Es decir, 4 de cada 5 trabajadores no teletrabajan. Ante esta realidad, ¿es necesario desarrollar nuevos Soft Skills para la realidad de nuestro trabajo?

 

Oscar Fuente, director y fundador de la Organización IEBS Business School, la Escuela Digital en formación online, establece:

”Probablemente el modelo híbrido sea el que más se vaya a implantar en las empresas españolas, y eso supone tener que potenciar diversas habilidades para hacerle frente a los grandes desafíos que nos plantea la situación actual. La necesidad de contar con competencias digitales, por ejemplo, se ha vuelto un elemento fundamental de la transformación digital en las empresas”, añade.

La escasa base tecnológica del empleo y de muchas empresas ha hecho que poco a poco tengamos que ir volviendo a las oficinas y que no acabe de asentarse el modelo de teletrabajo de forma mayoritaria“, explica.

 

Nuevos Soft Skills…

Las habilidades que se buscan en los nuevos empleados han cambiado ante los grandes desafíos que nos plantea la situación actual. Las competencias digitales son más importantes que nunca por lo que este regreso supone una serie de adaptaciones.

 

Para esta organización, las competencias necesarias son:

Adaptación.

La digitalización ya es un hecho. La pandemia ha acelerado los procesos de transformación digital en las empresas y, para afrontar esta nueva situación, los profesionales deben ser capaces de adaptarse a un entorno de constantes cambios. Por eso, es importante tener la habilidad de reaccionar siempre de forma asertiva ante cualquier novedad y de aprender constantemente.

Flexibilidad.

En línea con el punto anterior, la situación de volatilidad e incertidumbre hace necesario que los trabajadores sepan responder de forma flexible y eficiente en cada contexto. El aprendizaje ágil y la formación continua son las claves para conseguirlo.

 

Liderazgo.

Las Empresas requieren líderes que sepan organizar y gestionar el capital humano, y que tengan una mentalidad colaborativa. La realidad laboral actual requiere de un nuevo perfil de liderazgo digital en las empresas que sepa combinar la cultura organizacional online y presencial.

 

Autogestión.

Es la capacidad de regular y controlar las acciones, sentimientos y pensamientos de cada uno. Con esta habilidad, un profesional es capaz de controlarse a sí mismo, calmarse cuando hay algún problema y reaccionar de forma inteligente ante situaciones complicadas.

 

Creatividad.

En estos tiempos, aquellas personas que tengan la capacidad de proponer ideas nuevas, métodos y procesos que faciliten el trabajo o soluciones innovadoras ante problemas de la empresa, serán especialmente valiosos y relevantes.

 

Habilidades de comunicación.

Agilizar la comunicación interna y efectiva asegurará que todos actúen en la misma dirección. Una de las desventajas del teletrabajo o del modelo híbrido es precisamente la posible falta de comunicación, por lo que encontrar las vías de comunicación más adecuadas para que los trabajadores sigan estando en contacto entre sí, independientemente de si teletrabajan o no, es fundamental.

 

Inteligencia emocional.

La pandemia nos ha permitido entender más claramente lo importante que es comprender la realidad del otro y tener empatía. La inteligencia emocional es fundamental para los profesionales, ya que les permite ser capaces de percibir, razonar, comprender y gestionar sus emociones y las de los demás.

 

Trabajo en equipo.

El modelo híbrido supone que hay profesionales que trabajan en remoto y otros de forma presencial. La clave es encontrar el balance y saber trabajar en equipo en cualquiera de estas modalidades, para que los profesionales que teletrabajen no se sientan aislados y sigan sintiéndose parte del proyecto.

 

La pregunta que todos nos debemos hacer es si estas competencias son diferentes a las que debíamos tener antes de que apareciera la pandemia, o más bien es una adecuada utilización de la tecnología en nuestros procedimientos.

Estos procedimientos nos permitirán funcionar efectivamente a través de cualquiera de los formatos digitales que necesitemos, pero, en resumen, los procesos de nuestro funcionamiento operativo siguen siendo los mismos. Por eso, las habilidades requeridas se mantienen. Lo que hay que hacer es reforzarlas y alinearlas con la modalidad de trabajo que se vaya a aplicar.

Y por supuesto, hay que facilitar el cambio de mentalidad de las personas para que asimilen estas adaptaciones, y sean todos y cada uno de ellos agente de cambio en sus Organizaciones. La Gestión del Cambio es un tema de Cultura Corporativa que a todos nos interesa y nos compete.