En algunas oportunidades, ante un problema de negocios difícil de resolver, piensas en llevarlo a un grupo, buscando allí la solución. Pero no vayas tan rápido, el liderazgo no se delega… Entonces, ¿Por qué recurrir de una vez al grupo?  Quizás lo mejor que puedes hacer es responderte a algunas preguntas tales como:

  • ¿Es este asunto de mi responsabilidad?
  • ¿Soy yo quien tiene que dedicarle algún tiempo y atención para identificar su alcance, su importancia, su urgencia y su prioridad?
  • ¿Soy capaz de hacer eso?
  • ¿Estoy recurriendo a la alternativa de llevarlo al grupo sólo porque no sé hacerlo ó porque realmente necesito el feedback de ellos para logra clarificar el asunto?

En muchos casos, nuestra responsabilidad de gerentes o líderes requiere una formación estratégica, basada en la lógica, que me permita desenredar un problema y convertirlo en uno o más proyectos, cuya clarificación en resultados esperados y próximas acciones debe ser visualizado antes de invitar a compartir al grupo a una lluvia de ideas.

 

Getting Things Done®

Para ello, ofrecemos a nuestros clientes la formación GTD®: Getting Things Done®, en sus dos niveles: “Fundamentos” y “Proyectos y Prioridades”.

 

Existen riesgos al pedirle a un equipo que tome decisiones colectivas, es decir, que desarrolle un pensamiento grupal, sin antes darles los lineamientos de dirección y principios rectores que acoten su creatividad y al mismo tiempo, mantengan el contacto con la realidad.

Establece el campo de desarrollo de esta gestión grupal

Por ello, una formación como GTD® establece el campo de desarrollo de esta gestión grupal, por intermedio de una de sus herramientas: el Modelo Natural de Planificación (NPM), donde aprendemos a usar de manera apropiada, una serie de tácticas basadas en la ciencia del comportamiento, que ayudan a superar los inconvenientes.

Uno de los primeros aspectos a considerar es mantener el grupo tan pequeño como sea posible (¡pero no menor!).

 

Comunicaciones de alto impacto: Streamline

Tener más voces en la reunión aumenta la probabilidad de que no se tomen decisiones. Esto lo aprendemos y enseñamos en la formación Comunicaciones de alto impacto Streamline en donde identificamos las líneas de comunicación grupal. Un ejemplo: Podemos decir que en una reunión de 3 personas se generan tres canales; pero si agregamos una persona adicional, se incorporan tres canales más para un total de 6 y si agregamos 3 personas más, el número de canales llega a 21, haciendo casi imposible el control de la reunión y por ende, se nubla la consecución de los objetivos.

 

Definir el tamaño de una audiencia es una ciencia y un arte

Y el conocimiento de ambos lo ofrecemos en Streamline, junto con otros aspectos comunicacionales clave, dentro del concepto Streamline del I AM TAO.

 

Asegúrate de que tu grupo sea diverso

Otro aspecto importante es asegurarte de que tu grupo sea diverso – en todos los sentidos de la palabra – para reducir los prejuicios y ampliar el espectro de habilidades que conlleve a una lluvia de ideas de alto valor.

 

Comparte diversos puntos de vista

Intenta actuar como “abogado del diablo” (o asignar esa función a alguien de tu confianza dentro del grupo) y enfoca esa actividad en compartir diversos puntos de vista ante cualquier idea que sea planteada y enfocándote en confirmar el consenso.

 

Cuidado con la confianza ciega

La idea es que debes tener cuidado con la confianza ciega en los expertos puesto que, si bien es cierto que pueden ayudarte a estar más informado, hacerlos parte automática de tu toma de decisiones puede influir en los juicios de tu equipo y en tu posición de líder.

 

Promueve y estimula la participación

Una vez definida tu audiencia en base a participantes activos (eliminando los inactivos y las invitaciones de cortesía que no llevan a nada), promueve y estimula la participación:

  • Invita a opinar sobre temas claramente definidos previamente en la agenda (otro tema que tocamos en detalle en GTD®)
  • Asegúrate de que el grupo comparte la responsabilidad colectiva: todos deben sentirse responsables de la decisión y sus resultados.

 

Fortalece tu posición de liderazgo

Tanto Getting Things Done® como Streamline te ayudarán a fortalecer tu posición de liderazgo, a crear una cultura de trabajo en equipo, a establecer un protocolo de gestión que convierta problemas en proyectos a todo nivel y a crear un ambiente comunicacional en el que todos entendemos lo que todos hacemos, con miras a lograr un objetivo que todos entendemos y con el que estamos de acuerdo.

 

Por Rosendo Roche