La primera vez que fui introducida a lo que implicaba tomar decisiones no recuerdo tener ni siquiera 10 años de edad.

Estaba en un restaurant con mis padres y me quedé mirando, indecisa, el menú. No decidía que pedir. Mi padre me miró y dijo: “no decidir qué comer es tomar una decisión”.

Luego me explico cómo la toma de decisiones es inherente al ser humano y cuando crees que no lo estás haciendo, de hecho lo hiciste.

No tomar decisiones implica dejar en manos de otros o del azar el resultado que esperas obtener y tu propio futuro.

Cuando la elección es no tomar decisiones, quizás es porque no tengo cuenta que tomaste la decisión de la inamovilidad. La vida nos pone a prueba todos los días con posibilidades, cuando no nos inclinamos hacia ninguna no progresamos.

Ese mismo día aprendí, que no todas las decisiones serían igual de importantes. Qué comer en un restaurante no es trascendente, pero demuestra carácter.

Pero hay decisiones que son trascendentales, que moldean nuestro futuro y cuando nos toca decidir sobre algo que nos afecta es cuando el miedo aflora.

Para no dejarnos consumir por nuestros sentimientos, cuando tomamos decisiones sobre algo trascendental, es importante hacer un balance de los aspectos positivos y negativos que implica cada decisión sin dejar de evaluar lo que ocurre al no tomar una decisión.

¿Por qué es difícil tomar decisiones?

Por qué es difícil tomar decisiones

A nadie le gusta equivocarse, por eso nos dan miedo tomar decisiones.

El miedo a tomar una decisión es consecuencia de psicología de cada persona. Entre los factores más comunes: la incapacidad para manejar las consecuencias negativas de nuestras decisiones, la dificultad de decir no, el perfeccionismo y la falta de autoestima.

Estas tendencias o preferencias personales dificultan tomar decisiones resultando en la postergación crónica o procrastinación de la toma de decisiones.

Habilidades necesarias al momento de tomar decisiones

De forma constante, sin saberlo, estamos tomando decisiones, estudios realizados nos llevan a concluir que -en promedio- son más de 2000  decisiones por hora; en su mayoría son simples.

Toda decisión implica un esfuerzo y un consumo de calorías; las decisiones difíciles nos duelen porque implican mucho esfuerzo.

La vida es una constante toma de decisiones.

Requerimos de habilidades y de procesos diferenciados según el hemisferio de nuestro cerebro que se use para tomar la decisión.

Intuición

Las decisiones intuitivas las tomamos con el hemisferio derecho de nuestro cerebro.

La intuición nace de nuestra experiencia pasada y los valores inculcados durante nuestro proceso evolutivo.

Tomar decisiones importantes solo con la intuición puede resultar problemático, ya que nos basamos en percepciones y prejuicios.

Razón

El razonamiento viene del hemisferio izquierdo y nos obliga a tomar en cuenta hechos y numero para tomar decisiones.

Es la forma analítica de llegar a una decisión donde nos abstraemos de nuestra percepción y prejuicios.

Debemos siempre explorar todas las alternativas y apoyarnos en nuestra intuición sin olvidar que tenemos hemisferio izquierdo.

¿Cómo tomar decisiones de forma sencillas?

Cómo tomar decisiones de forma sencillas

Tomar decisiones es el proceso cognitivo mediante el cual seleccionamos una alternativa de una serie de opciones existentes, considerando el resultado esperado y tomando en cuenta las consecuencias.

Para tomar decisiones complejas de forma sencilla, lo primero es tener un inventario de todos los asuntos o proyectos que requieren de nuestra atención.

Con este inventario se reflexiona que se quiere lograr, lo que se requiere y las consecuencias. Una vez analizado esto se puede tomar la decisión de que ejecutar y cuando.

La metodología Getting Things Done (GTD) desarrolla una estructura mental en las personas que hace que la toma de decisiones sea mas rápida y efectiva.

Recuerda: No tomar decisiones no es la opción

Como aprendí a temprana edad no tomar decisiones es dejar tu vida -y lo que te ocurrirá- en manos del destino, de lo incierto.

En el mundo que vivimos debemos tomar decisiones y ser los responsables de nuestro hoy de lo que será nuestro futuro.

Tener control influye en la toma de decisiones

Tener control de todos nuestros asuntos es lo que nos va a permitir hacer mejor uso de nuestros recursos y tiempo. Utilizar estos recursos, de forma eficiente, es tomar decisiones de manera optima.

En la dinámica actual, es cada vez más difícil tener el panorama completo. Es por eso que debemos recurrir a herramientas externas que nos ayuden a estar en control y que en consecuencia faciliten la toma de decisión.

Estar en control es el primer paso para tomar decisiones, es por eso qué las personas deben generar la estructura mental y apoyarse de herramientas.

Metodologías como GTD e InFocus facilitan el control, a través del uso adecuado de la tecnología.

¿Qué rol debemos asumir durante una crisis?

 

David Allen, sobre GTD®: beneficios y cambio.