En una tarde soleada de verano, estás realizando un paseo alegremente por la calle, concentrado en tus pensamientos, pero un destello de luz llama cuidadosamente tu atención. Normalmente asumes que puede ser basura o papel brillante, sin embargo tus ojos se iluminan y brillan de alegría. Sí, es un centavo. Entonces, ¿Qué haces?

  1.  Agacharse para recogerlo… ¡Chin! (caja registradora)
  2. Dejarlo. Igual, puedes recogerlo más tarde.
  3. Lo ignoras y sigues tu camino.

Aun se pueda disimular amarrando las cuerdas de los zapatos, en caso de darse cuenta, resulta que se trata de una moneda de lavandería, sin embargo, hay posibilidades agacharse a recogerlo ¿verdad? Todos lo harían. ¿Y por qué no? Está justo allí. Dinero gratis. ¡chin!

 

Entonces, ¿Por qué no tomamos nuestras propias ideas y pensamientos de la misma manera?

Así como hacemos con la oportunidad reflejada en la moneda de la calle, que se muestran en instantes aleatorios, dichos momentos poseen costo -a veces no mucho y en ocasiones bastante.

Con frecuencia nuestras propias ideas y punto de vista son desplazados por distracciones. Y dejamos que esto suceda, aceptando que aún va a estar ahí después. Desde luego, podría ser una opción viable, al igual que es viable que la moneda de un dólar podría estar esperando ahí en la acera una vez que pases otra vez mañana, pero estes seguro de ello.

Es por ello que, una vez estemos enseñando los fundamentos de GTD, hacemos hincapié en el valor de tener un sistema robusto y extenso para capturar pensamientos e ideas donde desee que se hagan.

 

Captura pensamientos

 La captura no refleja un problema, una vez que te enfrentas a calles llenas de monedas. La recolección de monedas es fácil, pero la captura de cada una de las demás cosas en nuestra vida no.

Una clave fundamental, para hacer que tu captura pueda ser eficaz, es tener en cuenta la personalización basada en tus propios hábitos, para que continuamente estés listo una vez que llegue el instante indicado.

Un caso demuestra que personalización funcionaria. Podría parecer un poco inusual, sin embargo la personalización significa: el diseño alrededor de tus propias prácticas.

Ciertos días a la semana hago tiempo para ir a la piscina olímpica de Manchester. Además de ser una acción de retaguardia contra la propagación de mediana edad, ocasionar todo tipo de pensamientos potencialmente útiles para flotar la conciencia.

Desafortunadamente, constantemente algunos pensamientos se van a la deriva por no anotarlos, hasta que me di cuenta de que el inicio de GTD es estar constantemente listo para la captura. Partiendo de esta iniciativa, decidí ir a comprar una pizarra de buzo para tomar notas bajo el agua y la coloco al extremo de la piscina; para asegurarme que jamás estoy a más de 50 metros de capturar los instantes de introspección y novedad que el ejercicio constantemente propicia. Y funciona.

El punto aquí es que una de las propiedades más relevantes de GTD es su flexibilidad. No es “una sola talla para todos” una vez que hablamos de su aplicación.

¿Así que, qué hay de ti?

¿Qué elementos de tu sistema personalizado son un poco diferentes, pero funcionan realmente bien?

 

Por Miles Seecharan.