La habilidad para concentrarte es indispensable para el bienestar general y actualmente, es tu aptitud profesional más importante. En un momento de mi vida me encontré que nunca había estado tan ocupada, a la vez que realizaba tan poco, ¿alguna vez te has sentido así?

 

En la actualidad nos topamos con más distracciones que nunca. Los estudios demuestran, que trabajamos un promedio de 40 segundos frente a nuestro ordenador antes de distraernos. Sí, no leíste mal, ¡40 segundos! Así que debemos comenzar a ver el famoso “multitasking” (multi-tarea) como una trampa para la productividad.

 

Distractores internos y externos

El experto en productividad Chris Bailey explicó en su libro Hyperfocus la correlación entre las distracciones, la hiper-estimulación del cerebro y la menor productividad. Cada vez que somos interrumpidos, tratamos de regresar a la tarea que estábamos realizando, pero esto nos toma más tiempo del que imaginamos.

“Gastamos hasta 26 minutos en promedio atendiendo esa distracción”, comenta Bailey.

Muchas de las distracciones, vienen de otras personas y son lo que llamamos “Distracciones externas”. Pero, somos responsables del 50% de las distracciones que sabotean nuestra concentración, hasta llevarnos a crear una vida que se siente dispersa y agobiante.

 

En el mundo actual, lleno de retos, cambios y situaciones que exigen de nosotros como profesionales el 100%, es extremadamente importante, mejorar e incrementar la capacidad para concentrarte. Al poner nuestra atención en “algo productivo e importante” nuestra vidas mejoran en casi todos aspectos:

  • Hacemos más
  • Sentimos más profundamente y,
  • Encontramos más significado en los pequeños detalles

Pero esto no sucede mágicamente, sino que debemos esforzarnos en procesar la información apropiadamente, eliminando esos distractores internos y externos que están drenando nuestra productividad. Lograr esto sencillamente nos ayudará a sentir que controlamos más nuestras vidas porque podemos controlar cada momento.

 

La realidad es que, nuestras mentes están sobre estimuladas, y si logramos controlar los distractores internos y externos para llevarnos a un nivel equilibrado de enfoque en nuestros quehaceres diarios, lograremos alcanzar un nivel de concentración óptimo y podrás desarrollar la  habilidad para concentrarte; que apalanque la productividad personal y como consecuencia la productividad empresarial; y, al final del día, ¿no es esto lo que queremos?

La sorpresa aquí es que al alcanzar esto, se abren puertas en nuestra mente que permanecían cerradas, y comenzamos a tener más ideas creativas, más estrategias profesionales, más espacio en nuestras mentes para disfrutar cada momento.

 

Por: Fabiana Roche.