Empatía y asertividad

Se refieren a que debemos reconocer que las personas atraviesan tiempos difíciles y hacer énfasis en la importancia de mantener la salud mental y el autocuidado de todos, priorizando el bienestar físico y mental.

 

El equilibrio entre la empatía y la asertividad.

En las negociaciones, un desafío fundamental es lograr un equilibrio efectivo entre la empatía y la asertividad. La empatía implica entender efectivamente la perspectiva de tu contraparte y expresar tu punto de vista de una manera no crítica. La asertividad es la capacidad de expresar y defender tus propias necesidades, intereses y perspectivas.

 

Evalúa tu enfoque del conflicto

Para equilibrar la empatía con la asertividad en tus negociaciones, comienza por evaluar tu enfoque del conflicto. ¿Podría la negociación desencadenar en ti una tendencia hacia la competencia, el amoldamiento o la evasión? Al pensar en cómo es probable que tu respondas en un contexto particular, puedes comenzar a reemplazar tus estrategias de negociación improductivas por otras más gratificantes.

 

Practica tu historia

Prepárate para el componente asertivo de la negociación practicando tu historia – diciendo en voz alta lo que quieres, por qué y cómo puedes ayudar a la otra parte a satisfacer sus necesidades. Revisa y ensaya tu historia hasta que pienses que es fuerte y persuasiva. Luego haz una lista de tus puntos clave para que puedas recordarlos cuando comience la negociación.

 

Escucha los diferentes puntos de vista

Para practicar y mostrar empatía en la mesa de negociaciones, pide a tu contraparte que presente su punto de vista antes de presentar el suyo. Escucha sin juzgar y deje en claro que tu entendimiento no necesariamente indica acuerdo.

 

En resumen:

Para animar la colaboración de todas las partes, mientras abogas por tus propias necesidades, practica la empatía y la asertividad.