Invitado a cerrar un Seminario virtual dictado por nuestro asociado comercial en Colombia, y ante su extraordinaria cobertura de todos los conceptos importantes de la Metodología GTD®, me encontré ante la situación de repentinamente desarrollar un cierre de impacto.

La mente realmente es extraordinaria para operar bajo circunstancias extremas y con suficiente ancho de banda en aquel momento, mi intervención se basó en la tranquilidad de cada uno de los 5 pasos de GTD®:

 

GTD® es, ante todo, tranquilidad.

Y es allí donde encontramos la disminución de estrés que tanto necesitamos en momentos como los actuales…

Capturar:

La tranquilidad de saber que todo lo que llama/requiere/necesita mi atención, ha sido agrupado en una herramienta que no tiene fugas y que, más pronto que tarde, tendrá toda mi atención.

Clarificar:

La tranquilidad de que todo lo capturado ha recibido la atención debida y ha evolucionado hacia los dos pilares básico de la metodología: resultados esperados y próximas acciones.

Organizar:

La tranquilidad de que todas esas próximas acciones y resultados esperados reposan en un sitio donde puedo encontrarlas cuando yo decida y cuya búsqueda me será muy expedita ya que esos sitios están titulados debidamente y existe congruencia entre esos títulos y su contenido.

 

Hay una tranquilidad adicional que siento luego de estos primeros tres pasos

La tranquilidad de que todas mis herramientas de captura están, en este momento, totalmente vacías.

Reflexionar:

La tranquilidad de que mi sistema está a punto, libre de errores, confusiones e interpretaciones. Todo está cómo y dónde debe estar.

Ejecutar:

La tranquilidad de que dispongo de un sistema actualizado, producto de mi continua interacción con ese sistema. Ello me permite confiar en ese cerebro auxiliar donde está todo lo que requiero para tomar las decisiones óptimas en cuanto a mi actuar, pensar y en general, vivir, estando significativamente comprometido con lo que sea decida en cada momento.

 

Y fue al leer lo desarrollado que me di cuenta de que hay otra palabra clave, aparte de tranquilidad…. y es la palabra “todo”.

Y todo hizo sentido, de nuevo…

 

Por Rosendo Roche.