Son las 9 a.m.: entras en la oficina, te sientas, enciendes tu computadora e intentas comenzar tu día de trabajo. ¡Ping! Todos hablan del último tweet de Trump. ¡Ping! Ahí va de nuevo: un miembro de la familia te envió un mensaje de texto. Levantas tu teléfono para ver la notificación de noticias y responder tu texto, solo para revisar una publicación de Facebook y luego ver un video de Youtube. De repente, antes de que te des cuenta, ha pasado una hora y no has realizado una sola tarea relacionada con el trabajo. Esta es la habilidad laboral del futuro, pero la mayoría no se da cuenta.

 

La falta de enfoque tiene un costo

El desafío en el trabajo, por supuesto, siempre ha sido esquivar cosas que nos distraen. Pero las distracciones de hoy se sienten diferentes. La cantidad de información disponible, la velocidad a la que se puede difundir y la ubicuidad del acceso a nuevo contenido en nuestros dispositivos ha hecho que sea una perfecta distracción.

¿Cuál es el costo de todo esto?

En 1971, el psicólogo Herbert A. Simon enfatizó que una gran cantidad de información significa una escasez de algo más: la atención. Eso fue cierto hace décadas, pero hoy es más cierto que nunca. La atención, al parecer, parece ser el último recurso de miedo en la economía actual. Y si no lo abordamos ahora, solo empeorará.

 

La habilidad más importante del siglo XXI.

El lugar de trabajo está cambiando rápidamente, y en el futuro cercano, habrá dos tipos de personas en el mundo: aquellos que dejan que su atención y sus vidas sean controladas y coaccionadas por otros y aquellos que orgullosamente se autodenominan “indistractables”.

Los investigadores nos han estado diciendo que la atención y el enfoque son las materias primas de la creatividad y el florecimiento humano. Y en la era de una mayor automatización, los trabajos más buscados son aquellos que requieren resolución creativa de problemas, soluciones novedosas y el tipo de ingenio humano que resulta de enfocarse profundamente en la tarea en cuestión.

Dicho esto, ser indistrable es la habilidad más importante para el siglo XXI. Muchos expertos, incluido Adam Grant, quien dijo que “el éxito y la felicidad pertenecen a las personas que pueden controlar su atención”, han abordado la importancia del enfoque.

… la atención y el enfoque son las materias primas de la creatividad y el florecimiento humano.

Estas son algunas de las distracciones más comunes en el lugar de trabajo y cómo hackearlas para que puedas estar un paso más cerca de dominar la habilidad de ser indistractable:

 

 Email

El correo electrónico es la maldición del trabajador moderno. Un estudio publicado en el International Journal of Information Management encontró que los trabajadores de oficina tardan un promedio de 64 segundos después de revisar el correo electrónico para reorientarse y volver al trabajo.

Para reducir la cantidad total de tiempo dedicado a mantener su bandeja de entrada bajo control, debe centrarse en dos cosas:

  1. Reducción del número total de mensajes recibidos: para recibir menos correos electrónicos, debe enviar menos correos electrónicos. Parece obvio, pero la mayoría de los correos electrónicos que enviamos y recibimos no son muy urgentes, sin embargo, la debilidad de nuestro cerebro para obtener recompensas variables nos hace tratar cada mensaje, independientemente de su forma, como si fuera urgente. Esa tendencia nos condiciona a revisar nuestra bandeja de entrada constantemente, responder y publicar solicitudes instantáneamente. Todo eso es un gran error.
  2. Reducir el tiempo dedicado a enviar correos electrónicos: el aspecto más importante de un correo electrónico es la urgencia con la que necesita una respuesta. Debido a que olvidamos cuando el remitente necesita una respuesta, perdemos el tiempo releyendo el mensaje. ¿La solución? Solo toque cada correo electrónico dos veces. Cuando abra un correo electrónico por primera vez, responda esta pregunta antes de cerrarla: ¿Cuándo se requiere una respuesta? Luego, etiquételo como “Hoy” o “Esta semana”. Al hacerlo, se adjunta la información más importante a cada nuevo mensaje, preparándolo para la segunda (y última) vez que lo abre. (Por supuesto, para mensajes de tipo súper urgente, envíeme un correo electrónico ahora mismo, continúe y responda).

 

Chats grupales

Jason Fried, cofundador de la popular aplicación de chat grupal Basecamp, reconoció que estar en un chat grupal puede ser similar a “estar en una reunión de todo el día con participantes aleatorios y sin agenda”. Recomienda aplicar tres reglas cuando se trata de chats grupales:

  1. Úselo como una sauna: entre, salga.
  2. Programe: establezca una hora para el chat grupal en su calendario.
  3. Sea exigente: cuanto más pequeño sea el grupo, mejor. La clave es asegurarse de que todos los presentes puedan agregar y extraer valor de ser parte de la conversación.
  4. Úselo selectivamente: los chats grupales son buenos para algunos temas y grupos, pero no para otros, así que tenga en cuenta cómo lo usa.

 

Reuniones

El objetivo principal de la mayoría de las reuniones debe ser lograr un consenso en torno a una decisión, no crear una cámara de eco para los propios pensamientos del organizador de la reunión. Una de las formas más fáciles de evitar reuniones superfluas es exigir dos cosas a cualquiera que solicite una:

  1. Haga circular una agenda de los problemas que se discutirán. Si no hay agenda, no hay reunión.
  2. Dé la mejor oportunidad a una solución en forma de un resumen breve y escrito. No es necesario que haya más de una página o dos que discutan el problema, su razonamiento y su recomendación.

Estar presente también es importante. Una vez que se celebra la reunión, las computadoras portátiles y los dispositivos de todos deben apagarse o dejarse en su escritorio para que puedan estar presentes tanto en cuerpo como en mente.

 

Su teléfono

Nuestros teléfonos inteligentes se han vuelto indispensables. Sin embargo, este dispositivo milagroso también es una fuente importante de distracción potencial. La buena noticia es que ser dependiente no es lo mismo que ser adicto.

El siguiente plan puede ahorrarle innumerables horas de tiempo de teléfono sin sentido. Además, implementarlo lleva menos de una hora de principio a fin, sin dejar ninguna excusa para llamar a su teléfono “distractor” nunca más.

  1. Deshágase de las aplicaciones que rara vez o ya no usa. Es útil preguntarse qué aplicaciones le están funcionando de manera positiva y cuáles no. Según mis respuestas, desinstalé las que no se alineaban con mis valores y conserve aquellas que me permiten aprender y mantenerme saludable. También eliminé aplicaciones de noticias con alertas estridentes y titulares que inducen el estrés.
  2. Deshágase de las aplicaciones que ama. Esto puede significar deshacerse de aplicaciones como YouTube, Facebook o Twitter. Si abandonar estos servicios no es una opción completa para usted, reemplace cuándo y dónde usa estos servicios potencialmente molestos en su teléfono. Una solución es solo ponerlos en su computadora de escritorio.
  3. Reorganice sus aplicaciones. Tony Stubblebine, editor en jefe de la popular publicación Medium Better Humans, recomienda clasificar sus aplicaciones en tres categorías: “Herramientas principales” (aplicaciones que lo ayudan a realizar tareas definidas en las que confía con frecuencia: viajar, encontrar una ubicación, agregar una cita), “Aspiraciones” (aplicaciones que lo alientan a hacer cosas en las que quiere gastar: meditación, yoga, ejercicio, leer libros, escuchar podcasts) y “Máquinas tragamonedas” (aplicaciones que abre y se pierde en: correo electrónico, Twitter, Facebook, Instagram).
  4. Cambie la configuración de notificaciones de su aplicación para que reciba menos notificaciones, solo esenciales. Ajustar la configuración de mis notificaciones me llevó menos de 30 minutos, pero fue lo que más me cambió la vida. En mi experiencia, solo vale la pena ajustar dos tipos de permisos de notificación: sonido y vista. Pregúntese qué aplicaciones deberían poder interrumpirlo cuando esté con su familia o en medio de una reunión.

 

Compañeros de trabajo

Si bien los planos de planta de oficinas abiertas se diseñaron para fomentar el intercambio de ideas y la colaboración, a menudo conducen a más distracción. Las interrupciones tienden a disminuir la satisfacción general de los empleados y aumentar los errores.

Un estudio de varios hospitales coordinado por la Universidad de California en San Francisco, por ejemplo, encontró una caída del 88% en la cantidad de errores que cometieron las enfermeras cuando usaron chalecos de color naranja brillante que les decían a sus colegas que no los interrumpieran.

Al igual que las enfermeras en el estudio, puedes reducir la cantidad de interrupciones mientras trabajas colocando un cartel de “No interrumpir” en algún lugar visible en tu escritorio. También puede decir algo como “Necesito concentrarme ahora, pero por favor regrese más tarde”.

Esta es una manera sencilla de informar a los compañeros de trabajo que no deseas que te interrumpan. Es genial porque envía un mensaje inequívoco de una manera que usar audífonos no puede.

 

Por Nir Eyal.

Nir Eyal es un graduado e instructor en la Escuela de Negocios para Graduados de Stanford. Escribe, consulta y enseña sobre la intersección de la psicología, la tecnología y los negocios. Los escritos de Nir han aparecido en Harvard Business Review, Time and Psychology Today. Su último libro, “Indistractable: Cómo controlar su atención y elegir su vida” (publicado por BenBella Books) ya está disponible.