La escalabilidad es el santo grial de las buenas prácticas comerciales, tanto para las grandes empresas que buscan crecer como para los start-ups que recién comienzan. Getting Things Done® (GTD®) es un enfoque extremadamente poderoso para “escalar” la capacidad de un individuo y administrar eficazmente su trabajo y su vida.

 

Te permite hacer más con menos estrés

Y sumar estos beneficios individuales en una organización es muy necesario. Sin embargo, también se pueden lograr avances en escalabilidad para una organización que van mucho más allá de la suma de sus partes individuales. La clave está en externalizar y definir el trabajo en niveles específicos.

 

En The Mythical Man-Month, Fred Brooks explica los fallos de la idea de que si un proyecto tarda nueve meses en completarse por una persona; entonces a nueve personas sólo les llevará un mes. La teoría de la gestión básica ahora acepta que hay que tener en cuenta los gastos generales cuando las personas comienzan a trabajar juntas. Minimizar estos gastos generales a través de una comunicación y delegación efectivas, hacia arriba, hacia abajo y hacia los lados, es una de las mayores ganancias que se pueden lograr en la productividad del grupo.

 

Nos enfrentamos a un gran desafío para la escalabilidad

Cuando los líderes comienzan a convertirse en cuellos de botella. Esto le puede pasar al emprendedor reacio que no quiere contratar a su primer asistente, así como al ejecutivo corporativo experimentado que ha dejado que la mentalidad de “si quieres que algo se haga bien, tienes que hacerlo tú mismo” se afianza. Cualesquiera que sean las circunstancias que obstaculicen la escalabilidad de tu grupo, el remedio es la delegación efectiva tal como se aplica dentro del modelo GTD®.

 

No puedes delegar lo que no puedes definir, por lo que aquí se requiere pensar.

La delegación efectiva significa que, como resultado de pensar las cosas detenidamente, tanto el delegador como el delegado saben exactamente cómo se ve el éxito. También significa, en la mayoría de los casos, que el delegador tiene un medio para seguir el progreso y los resultados de manera adecuada. La mecánica de esos dos componentes, una comunicación inicial clara y un buen seguimiento, se puede manejar de manera muy efectiva utilizando GTD®.

 

Hasta que la clonación instantánea se convierta en una opción, necesitarás comunicarte y hacer un seguimiento de manera clara y efectiva para hacer todo dentro de tu organización. Comprender a qué nivel y de qué manera vas a dividir la carga de trabajo y rastrear la efectividad de la ejecución es clave para la escalabilidad organizacional.

 

Sabiendo lo que ahora sabes, ¿qué podrías delegar de forma eficiente en este momento?

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