Hemos encontrado que esta pregunta que a simple vista parece tan sencilla, está estrechamente relacionada con el mal hábito de la Procrastinación.

La primera evidencia de esto es contestar NO demasiado rápido.

Es casi como un impulso, sólo para evitar el esfuerzo de clarificar, ya sea porque no sabemos cómo hacerlo o no entendemos por qué estas cosas están en nuestra mente o simplemente no queremos enfrentarnos a ella del todo.

 

En cualquier caso, contestar NO demasiado rápido no va a ayudar.

Clarificar es un proceso de pensamiento, a pesar de que es un paso que está muy estructurado. Hemos identificado en nuestras actividades de Coaching personalizado dos tipos de procrastinadores:

 

El procrastinador ligero:

Decide – no muy contento – eliminar, archivar o incubar, como sugiere la metodología GTD. Pero le resulta difícil hacerlo porque ya ha decidido no hacer nada. Su elección se basa sólo en “atenerse a la metodología”. Esto es como hacerte trampa.

 

El procrastinador pesado:

Decide sacar las cosas fuera de la metodología sin reconocer que estaban en su mente por una razón. En realidad, lo que está haciendo es colocar las cosas de nuevo en su mente (¡un no-no!) esperando que permanezcan allí en un modo silencioso. ¡Bien, esto no pasará!

 

Por Rosendo Roche