Tres pasos para mejorar el clima de tu oficina y hacerla más productiva

El objetivo principal de una empresa es ser productiva; hacer dinero. Sin embargo, en el proceso de lograr esta meta, es fácil olvidar que los empleados no son solo una herramienta para hacer esto, sino personas. Por esta razón, es importante tratar a los empleados con respeto y darles un espacio acogedor al cual deseen volver; es decir, empoderarlos. Esto implica permitir que el administrador funcione más como un líder que como un gerente autocrático. Puede ayudar al gerente a centrarse más en la supervisión y en la confianza impuesta en los empleados para realizar el trabajo. (BolsaManía, 2015).

De esta forma, una compañía puede prosperar al mismo tiempo que mantiene un ambiente de trabajo cómodo para todos quienes forman parte de él. Sin embargo, lograr esto no es un trabajo fácil; requiere de dedicación, tiempo, y la habilidad para cambiar el tipo de liderazgo que se lleva en la empresa. Tres pasos que pueden ayudar a empoderar a los empleados son:

  1. Una buena comunicación

La comunicación es el modo por el cual cualquier empresa, organización, o institución funciona. En esta se basa el procedimiento general de la empresa, por lo que debe ser efectiva, rápida, y clara. Cuando hay fallas en este nivel, aunque sean pequeñas, usualmente los resultados no son buenos, y surgen problemas entre jefes y empleados. Para evitar esto, es recomendable mantener buenos canales de comunicación, tener un sistema de comunicación efectivo, y siempre ser cortés con los otros.

      2. Ten confianza en tu equipo

Una empresa debe consistir de un grupo de trabajo que tiene una meta en común, es decir, debe estar sincronizado y tener motivación laboral. Esto permite que, aunque hay distintos niveles jerárquicos y trabajos, todos puedan estar concentrados en lograr lo mejor para la empresa. Por esto, la confianza es una característica clave en toda empresa que busca funcionar correctamente. Supone apoyarse en otros, sabiendo que estos pueden llevar a cabo su trabajo de una manera satisfactoria. También significa conocer los límites de cada empleado, y sus capacidades, para que no se le asigne un trabajo que se conoce no puede realizar.

     3. Sé un líder justo y da el ejemplo a seguir

Quizá el paso más difícil, implica constantemente mejorarte, apuntar a ser un buen líder, para que esto se transmita hacia los empleados. Sin embargo, ser un buen líder es un estado abstracto, no existe un molde que puede utilizarse. Cada líder debe adaptarse a los requerimientos de su empresa, de manera que pueda mantener una relación saludable y orgánica con sus empleados y aumentar la producción.

Estos pasos pueden asistir a una empresa en el proceso de empoderar a sus empleados, para mejorar el nivel del clima de la oficina, y de paso, aumentar la productividad.

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