Si te pidieran definir en una frase lo que es una Carrera, ¿cómo lo harías?, sabes ¿cómo acelerar tu carrera y ser más productivo?

Carrera pareciera implicar apuro, necesidad de correr hacia una meta, de competir para llegar de primero. Y quizás en el viejo paradigma era así. Pero no ahora.

Carrera se asocia más con usar formas inteligentes para ser excelente, que con desgastarse para destacar. Se refiere más a un esfuerzo continuo, día a día, de entregar aportes valiosos para tu empresa. Con un enfoque orientado más a  aprovechar las oportunidades que se presentan, que a un ejercicio de largo plazo.

La coyuntura actual nos enseñó a ser más proactivos y pragmáticos.

Mi jefe: mi cliente principal

Requiere considerar a tu empleador como tu primer y principal cliente. En consecuencia:

  • Aplica toda tu experticia de mercadeo para lograr que esté satisfecho.
  • Construye una relación fundamental de negocios basada en el conocimiento que tienes de su orden de prioridades, necesidades e intereses.
  • Acompáñalo a descifrar cuáles deben ser las estrategias de acuerdo con los nuevos escenarios.
  • Aligera su incertidumbre estudiando juntos las tendencias.
  • Compartan una misma visión.
  • Conviértete en su “mano derecha” a punta de lograr  resultados, mediante una permanente toma de decisiones sopesando prioridades emergentes e inesperadas.

Esta es la verdadera interpretación de equipo de trabajo: sumar productividades individuales a la totalidad de la empresa.

Mi tiempo: Mi mayor capital

Si debes dedicarle toda tu atención a tu empleador, al considerarlo como un consumidor : ¿Cómo debes actuar para que permanezca leal y convencido que le estás entregando el mejor producto/servicio?

  • Maximizando tu entrega de valor, de manera constante enfatices y potencies tus esfuerzos hacia el mejor rendimiento.
  • Que visualices en todo momento los objetivos profesionales fijados.
  • Que le comuniques la forma de implementarlos, pasando de las ideas a las acciones concretas.

Si tu tiempo es tu activo más valioso a la hora de impulsar tu carrera, utilízalo de la forma más efectiva:

Minimiza las reuniones

Si las personas de tu equipo están claras acerca de las acciones a ejecutar, no requieres inundar sus horarios con reuniones para un seguimiento al mínimo detalle. Las reuniones tienen razón de ser cuando generan decisiones que llevan a continuar con los proyectos pendientes. Y, aun así, entrega la agenda a seguir y los puntos que requieren de un trabajo previo a la reunión.

Que cada quien “haga su tarea”. Acostumbra a tu grupo a activar formas de colaboración que ahorren tiempo y agilicen resultados.

Evita el multitasking

Las estadísticas nos dicen que sólo el 2,5% de las personas pueden hacer multitasking de una manera satisfactoria. Entonces, ¿para qué te vas a arriesgar?

Sabemos que enfocarte en una sola cosa es mucho más difícil que estar constantemente escaneando asuntos, y pasar de uno a otro. Requiere de profundidad y disciplina.

Cada interrupción es comenzar de nuevo , y para alcanzar un nivel de concentración adecuado vas a necesitar de por lo menos 23 minutos. ¿Vale la pena?

Logra más, descansando más

Parece contradictorio pero no lo es. Darte un respiro, caminar, conversar sobre otros temas te refresca tu visión personal y te da más energía.  No tiene nada que ver con distracciones sino con ordenar tus ideas, retomar tus asuntos y regresar con una mente clara.

  • Sin ideas que te agobien o te desvíen de tu camino.
  • Determina cuál es el tiempo de descanso que tu organismo requiere para volver a sincronizarse de nuevo.
  • Práctica, y úsalo diariamente.

Los resultados te sorprenderán.

¿Te consideras un activo para la empresa en la que trabajas?

  • ¿Indispensable, importante, valioso… o puedes en algún momento ser visto como alguien potencialmente reemplazable?
  • ¿Destacas lo suficiente como para ser siempre tomado en cuenta?

Si a estas preguntas respondes con temor o tienes dudas, es el momento de tomar las riendas de tu contribución a la organización.

Evalua tus power skills y determina si tienes lo que hace falta:

  • Empuje
  • Valor agregado
  • Learnability
  • Inteligencia emocional

Luego, diseña y fija las pautas de tu crecimiento en la empresa con la visión de ganar – ganar.

¿Te atreves?

 

Por Albertina Roche.