La población hace toda clase de cosas destructivas para lidiar con el estrés: comen excesivamente, abusan de las drogas y el alcohol y se exigen con más fuerza en vez de relajarse. Dentro de la medicina en la actualidad, indica que los individuos tenemos la posibilidad de aprovechar nuestra sabiduría emocional para lidiar con el estrés y evitar el agotamiento.

 

Probemos lo siguiente:

 1.- No seas la fuente de tu propio estrés.

 Mayormente nosotros mismos somos los creadores de nuestro propio estrés, esto produce una señal del cuerpo, llevándonos a posibles encuentros que posiblemente ocasionen estrés. Los individuos más ansiosos y que muestran tendencias a ser perfeccionistas, los más vulnerables a caer en esto. De un análisis obtuvimos que los dirigentes que permanecen en sintonía con sus propias presiones son más capaces de mantener el control de sus niveles de estrés.

Una persona afectada por el exceso de estrés nos dice “Me he dado cuenta de que gran parte de mi estrés es auto-infligido por años de ser dura conmigo misma. Ahora conozco los problemas que me causan estrés, puedo salir de ese círculo cuando quiera”.

 

2.- Reconoce tus limitaciones.

 Reconocer parte de tus fortalezas y debilidades te indicará dónde necesitas ayuda. En el estudio, los participantes describieron la transición desde un rol clínico a un rol de liderazgo como la fuente principal de su estrés. Aquellos que lograron reconocer cuando las demandas superan sus capacidades lograron mejorar increíblemente, se rodearon de buenos asesores y pidieron ayuda.

 

3.- Toma respiraciones profundas cuando sientas que tu tensión y ansiedad aumentan rápidamente

 Meditar nos ayuda a lidiar con el estrés inmediato y con los esfuerzos realizados a largo plazo. Diversos de los competidores participantes de los análisis describen la meditación como el procedimiento de ayuda para minimizar el ritmo cardíaco y el grado de tensión antes un ataque de estrés. “Practicar  meditación me permite estar abierto a otras soluciones y no pierdo tiempo estando en modo de defensa”. Al inicio, podría ser difícil tomar conciencia de su respiración, por esa razón debes tener paciencia y comprender que la meditación es el punto mayor del autocontrol.

  

4.- Reevalúa tu perspectiva de la situación.

 ¿Observas una situación particular como una amenaza? ¿O lo ves como un problema a resolver? Cambiar tu manera de ver las cosas y sobre si estás experimentando angustia o estrés (moderado y positivo) puede lograr resultados positivos en tu capacidad para lograr un dominio total. Así lo describe un participante del estudio “Lo que antes se sentía como mal estrés ahora se siente como buen estrés, me motiva entenderlo como un problema que hay que resolver”.

 

5.- Minimiza tus conflictos poniéndote en los zapatos de la otra persona

Los problemas te dirigen sin duda al agotamiento, así que es mejor reducirlos cuando puedas. Sé curioso, pregunta, escucha. Presta atención en la otra persona y escucha lo que está tratando de decirte. Al lograr entender su perspectiva estarás en una posición favorecedora que te ayuda a ganarte su confianza e influenciarlo. Activar tus habilidades empáticas de escucha te permite complementar una mayor colaboración y crear conexión con tus compañeros de oficina.