Todos hemos seguido trabajando en proyectos que sabemos que están en “terapia intensiva”. Sin embargo, hay algo que nos mantiene allí como atrapados, sin salida; aun sabiendo que no funciona. ¿Estás experimentando esa sensación en este momento?

 

¿Cómo puede reconocer estas situaciones y hacer algo al respecto?

El Dr. Henry Cloud.  en su libro NECESSARY ENDINGS, describe ampliamente estas situaciones, mencionando que:

“Para que haya algo nuevo, hay asuntos viejos que tienen que terminar, y tenemos que dejarlos ir…”

 

¡Y esto se refiere a proyectos, sueños e incluso relaciones!

Hay relaciones que deben terminarse, prácticas y fases que debe ser concluidas abruptamente y etapas de la vida que deben llegar a su fin para dar espacio a lo nuevo que está por venir.

Esto trae a mi mente, el tan mencionado concepto del Síndrome de Estocolmo.

Y ¿no es una manera muy particular (aunque dramática, sin duda) de comenzar a entender las razones de nuestro apego por esas proyectos, situaciones y relaciones que sólo drenan nuestras energía y recursos? (a pesar de que sabemos que no tienen ninguna razón de ser).

 

Cerrar esas situaciones y darlas por terminado no es algo natural.

No estamos preparados para hacerlo y es por eso que debemos usar herramientas para guiar nuestra psique al entendimiento racional de la situación y en las razones por las que un cierre es necesario para sobrevivir.   ¡Así de crudo!

El Dr. Henry Cloud menciona que, los finales necesarios no tienen nada que ver con fracaso.  Fracaso es seguir atados a esas situaciones, dejar pasar las oportunidades que se van presentando y ver evaporar nuestra vida y nuestros sueños en asuntos destinados a arrastrarnos hacia la nada y la irrelevancia.  Eso sí es fracaso.

 

Evaluar los proyectos e identificar aquellos que no funcionan.

Por lo tanto, tomemos el tiempo y los recursos necesarios para hacer el ejercicio de evaluar los proyectos e identificar aquellos que debes considerar cerrar.

Empieza por asegurarte de que incluso las grandes decisiones son reversibles. Reconoce los planes de negocios por lo que realmente son: experimentos.

 

Los extremos de generalidad y granularidad.

Como practicante de la metodología Getting Thing Done®, de David Allen, conocemos los peligros de movernos entre los extremos de generalidad y granularidad.

Generalidad

Se refiere a conceptualizar macro proyectos en los que la definición de sus próximas acciones se hace muy confusa y casi imposible.

Granularidad

Se refiere a ser tan preciso que esas próximas acciones no son más que micro pasos que te dan la sensación de que están progresando cuando en realidad no te dejan avanzar.

 

Divide las propuestas grandes

Por lo tanto, divide las propuestas grandes y arriesgadas en una serie de pruebas más pequeñas. Eso te clarificará su objetivo y las probabilidades de ser exitosa.

Clarifica adicionalmente tus hipótesis, las mejores formas de probarlas y las métricas que señalarán si debe persistir, girar o detenerse.

Luego, implemente sistemas que hagan visible para ti (y para otros) el trabajo que se está haciendo y cómo va. Esto te ayudará a reconocer qué iniciativas están realmente añadiendo valor, y cuáles no.

 

Modelo Natural de Planificación

Esto es lo que en GTD®, llamamos el Modelo Natural de Planificación, en el que de una forma metódica, lógica y racional escudriñamos cada uno de esos proyectos con miras de definir:

  1. Lo que hay que hacer para que sobreviva;
  2. Los plazos máximos en los que estamos dispuestos a seguir poniendo recursos y c) desistir, cerrar y dar por terminado.

Es algo así como el médico que, ante el evento del deceso de su paciente en la sala de emergencias, declara la hora de fallecimiento, cierra el caso y sale de esa sala para atender a la próxima emergencia. Pero para tener ese nivel de asertividad, hay que prepararse.

 

Una lista de otros proyectos

Por último, mantén una lista de otros proyectos que quieras hacer, y establece una norma que te impida activarlos hasta que hayas terminado o detenido los proyectos existentes que debes dar por terminados… De esa forma, estarás haciendo uso apropiado de tus recursos: atención, tiempo, capital y … pasión.

El miedo a perderte de algo mejor, va a ayudarte a superar ese sentimiento de decepción por algo que no ha funcionado.

Desenchufar el respirador artificial siempre es difícil, pero saber cómo y cuándo hacerlo ayudará a tu equipo a ser más adaptable, innovador y abrirá las puertas a un futuro mejor.