En este artículo te presentamos 29 maneras de perder el tiempo seguro que estás cayendo en al menos 1 de ellas. ¡Descubre cuál!

¿Utilizas parte de tu día haciendo actividades innecesarias, y luego, deseas poder recuperar ese “tiempo perdido”? Todos somos culpables de esto en mayor o menor grado.

La realidad es que todos tenemos la misma cantidad de horas al día, pero cómo decidas utilizarlas es lo que marcará la diferencia.

El primer paso es, por supuesto, reconocer nuestra situación actual. Así que te mostramos 29 maneras en las que solemos perder el tiempo, ¿con cuál te identificas hoy?

 

1. Quejarse todo el tiempo.

Nadie obtiene lo que desea con quejas. Por el contrario, intenta preguntar, quejarse es la peor manera de perder el tiempo.

 

2. Manejar en horas pico.

Cambia tus horas de manejo por las de menor tráfico, o toma el transporte público y realiza alguna actividad durante el camino. (leer u oír un podcast por ejemplo)

 

3. Chismes.

Definitivamente es una manera de perder el tiempo. Nunca hace el trabajo por ti. De hecho, ni tú haces el tuyo ni tu compañero de chisme el de él.

 

4. Hacer el trabajo de otros. 

Realiza primero el tuyo. Eres responsable de tu trabajo y serás evaluado acorde.

 

5. Ver TV. 

Nadie nunca ha logrado sus metas, sentándose en un sofá.  ¿Es ver TV lo más productivo que puedes hacer en función del inventario de asuntos pendientes?

 

6. Rodearse de personas negativas. 

Cuidado, la actitud es contagiosa. El pesimismo puede ser el resultado de estrés, de falta de control y de estar abrumado.  ¡Es un virus peligroso!

 

7. Procrastinar.

La acción es ahora, vence a la inacción. Procrastinar es la peor manera de perder el tiempo.

 

8. Indecisión. 

¡Toma decisiones, o la vida las tomará por ti!  Si no las estás tomando es que no confías en tu cerebro auxiliar. ¿Tienes uno verdad?

 

9. Leer noticias.

¿Qué te parece una dieta de medios ?  No nos referimos a estar desinformado sino a leer eficientemente. Muchas veces leemos para no hacer “otra cosa” que deberías estar haciendo.

 

10. Establecer conflictos con otros.

Si no tienes nada bueno que decir … A veces es mejor tener tranquilidad que tener la razón.  Evalúa tus interlocutores y determina qué tan dispuestos están a escucharte.

 

11.  Video Juegos.

Angry Birds no hace el trabajo por ti, tampoco Fortnite con tus amigos.  El trabajo normal ya tiene interrupciones y distracciones propias como para añadir otras.

 

12. Comer comida chatarra.

¿Sientes que durante la digestión estás más lento de lo normal? Actívate y mantén tu cuerpo en movimiento.  Un estómago en erupción no permite enfocarte en nada.

 

13. Hacer falsas promesas. 

No digas que harás algo que no es así. Comprometerte con asuntos que sabes que no cumplirás solo llena tu cabeza de cosas rondando. Conoce tu inventario de asuntos y evalúa que puedes incluir y que no.

 

14. Esperar que algo suceda.

Deja de esperar. ¡Sal y haz que suceda!  Con suerte las cosas no empeorarán pero jamás ha sustituido la acción. Además la suerte no la controlas, tus acciones sí.

 

15. Asistir a reuniones innecesarias.

Practica el “derecho de rechazar” reuniones innecesarias. Sé dueño de tu tiempo y muestra a otros que tu tiempo lo manejas y administras tu solamente.

 

16. Leer Emails.

A menos que hayas sido contratado exclusivamente para leer emails, sólo hazlo 3 veces al día: mañana, medio día y tarde. Es difícil vencer este hábito pero vencerlo te puede dar al menos 1 hora al día.

 

17. Contestar el teléfono.

Recuerda que tu teléfono está allí para tu conveniencia.  Comienza a decidir si lo más productivo en el momento es atender esa llamada.

 

18. Jugar Email Ping-Pong.

Evita el “ir y venir” de emails. Determina tu audiencia, el mensaje y el canal que utilizarás para que sea una comunicación efectiva.  Y recuerda que el cara a cara es muy potente.

 

19. No organizar las cosas.

Piensa que no organizar tus asuntos es el primer paso para dejar que se conviertas en URGENCIAS. Y caes en la trampa de buscarlas porque se han extraviado.

 

20. Navegar la Web. 

Tabs infinitos, paginas abiertas, click… Navegar sin objetivo es como si decidieras pasear por la ciudad sin rumbo, y a menos que estes en un proceso creativo, puedes llegar a cualquier parte, incluso a ninguna.

 

21. Actualizar constantemente tu estatus en redes sociales. 

A nadie le interesa que comiste de almuerzo.  ¡Sí, hay información chatarra!  Y además, pierdes credibilidad y respeto y no creo que sea eso lo que quieres.

 

22. No capturar ideas.  

¿Dónde pusiste tu idea millonaria?  Aprender a recolectar nuestras ideas, ubicándolas en una herramienta en la que confiamos es sin duda el primer paso para potenciar nuestra productividad, y verás cómo cambia tu vida.

 

23. Discutir con otros.

Está bien no estar de acuerdo, pero evita una discusión.  Lúcrate de una discusión hasta que percibas que ya no queda más nada.

 

24. Leer revistas.

¿Realmente necesitas saber qué celebridad fue arrestada esta semana?  Se el juez de tu propias decisiones y evalúa cuál es el verdadero aporte de lo que lees, ¡y de lo que dejas de leer!

 

25. Buscar cosas que perdiste. 

Asegúrate de tener un lugar para tus cosas.  Hay métodos y hábitos que te permiten GANAR todo el tiempo que PIERDES buscando cosas que no están donde deben estar.

 

26. Permitir que las notificaciones de emails te interrumpan el día.

¡Elimina esos pop-ups! Tu productividad baja en un 12% sólo por las interrupciones que generan esas notificaciones. Identificar las fugas de concentración es el primer paso para lograr eliminarlas.

 

27. Apilar en vez de organizar.

Apilar papeles no es tenerlos organizados.  Organizar es uno de los pilares de la productividad. Así tendrás acceso rápido y eficiente a tus asuntos.

 

28. No seguir tu lista de pendientes.  

La escribiste pero ahora ni siquiera la ves. Es decir, eres un “listero”profesional. No sirve para nada sólo hacer tu lista de pendientes. De hecho esa lista aun esta algo “cruda”. Debes trabajar en ella para luego tomar decisiones confiables.

 

29. Resolver los mismos problemas una y otra vez.

Documentar la solución a los problemas es una buena estrategia, para que cuando se presenten de nuevo, dejen de ser problemas y se convierte en proyectos. Al final ya tienes la solución establecida ¿no es así?

 

Muchas veces no es lo que haces, sino lo que dejas de hacer.

Protege tu día de estos hábitos no tan buenos. Podrías ganar un poco más de tiempo en tu día, y esto es una moneda invaluable en el mundo de hoy.

El control y el enfoque son lo que nos permite no incurrir en los errores des- critos anteriormente. En Intelectum, apoyamos a los individuos a tener mayor organización, eficacia y enfoque, lo que se traducen en más tiempo y espacio para aumentar la productividad empresarial y personal.

 

Si quieres conocer de que manera podemos apoyarte, consúltanos sin compromiso.